Vivimos en una sociedad en la que la mentira fluye igual que el aire que respiramos. Lo increible es que cuando escuchas a las personas , todas sin excepcion quieren a su lado una persona sincera, honesta. ¿Curioso, verdad?.


La Mentira es faltar a la verdad. Es una afirmación falsa que crea una idea o una imagen también falsa de la persona que la realiza.

El que miente necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y en lugar de aceptarlo ante si mismo y ante los demás, se oculta tras una máscara o disfraz inconsistente.

Una mentira es el comienzo de una cadena de mentiras infinitas que hace que el mentiroso produzca en los demás una imagen de personalidad caótica.

El miedo a perder la imagen falsa crea mucha tensión y angustia y se pierde mucha energía mintiendo.

La mentira tiene la función de fabricar personas y mundos falsos que hasta la persona que las dice peligra en poder llegar a creerselas.

Una vez que se ha instalado el hábito de mentir es muy difícil salir de él; porque la confianza de los otros se pierde diciendo una sola mentira y para recuperarla pueden pasar muchos años y eso es mucho más doloroso que haber reconocido nuestras debilidades a tiempo.

Además, el que miente se está mintiendo a si mismo convirtiéndose en alguien irreal que no existe o fallandose así mismo en los más hondo de su ser.

Hay muchas formas de mentir.

Están las mentiras piadosas que son para no herir susceptibilidades, aunque siempre es mejor pecar por omisión antes de caer en una mentira.

También hay mentiras colectivas, refiriéndonos con esto a los bulos que se propagan en ocasiones en pueblo, colegios, o sin ir más lejos…..como las noticias de los diarios, las revistas, la radio o la televisión.

Pero las más peligrosas son aquellas que simplemente faltan a la autenticidad y valentia de ser uno mismo, de afrontar nuestros errores y reconocerlos con humildad, aquella mentira que nos aleja de lo que realmente somos en esencia pura.

En realidad, vivimos en una sociedad que se mueve por la mentira donde todos nos manejamos con tacto, que en última instancia significa mentir.

Siempre se puede cambiar este modo de ser, comenzando por emprender la maravillosa aventura de ser sincero y aprender a valorarse.

El mentiroso cree muy en el fondo que es despreciable y desde esa baja autoestima surgen las mentiras; que en definitiva son inútiles porque la verdad siempre se vence a la mentira.

El que miente es como un barco a la deriva, se va perdiendo en el océano de la vida hasta que se hunde irremediablemente en lo más profundo, a veces perdiendo lo que más quiere.

No importa el tamaño de la mentira, si no el daño que se puede generar en las personas que quieres y a ti mismo

Cambiar este a veces hábito, requiere cierta valentía y sobre todo mucha, mucha humildad. Somos dueños de nosotros mismos y somos libres para elegir todo en esta vida, ¿en que camino quieres vivir? tenemos que elegir el destino del alma.

¡SE AUTENTIC@¡

GELY PANTIGA
Terapeuta transpersonal
Especialista en remedios florales
http://www.institutoiris.com/

CURSO DE PSICOLOGIA TRANSPERSONAL Y FLORAL

Publicado por Instituto de medicinas alternativas Iris on viernes, 19 de febrero de 2010

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