La piel se renueva constantemente. Cada 28 días se produce el recambio de las células epidérmicas. Esa renovación requiere un aporte continuado de nutrientes, pues su déficit ocasiona alteraciones en su crecimiento y apariencia. Por eso, una alimentación que asegure el aporte correcto de vitaminas contribuye a mantenerla saludable. Carnes, pescados, huevos, lácteos, legumbres, cereales y frutos secos, conforman el combo básico que toda persona debe respetar para conservar el buen aspecto.


El consumo de agua es vital para el buen funcionamiento del organismo y embellece la piel ya que la mantiene hidratada.

El colágeno, el ácido hialurónico, el coenzima Q10 y el aloe vera, son conocidos ingredientes de cremas, pero cada vez son más los productos (leches fermentadas, refrescos y zumos, entre otros) que incluyen alguno de estos ingredientes con fines estéticos.

Ingredientes como el aceite de borraja, la vitamina E, antioxidantes del té verde y fermentos probióticos, van dirigidos a las capas más profundas de la piel, mejorando la hidratación de la piel, su calidad y salud. Estas sustancias contribuyen a conseguir la diferenciación de las células epiteliales más externas de la dermis, potenciando su efecto de barrera ante los agentes externos.

Saber hacer un buen uso de las vitaminas y los alimentos nos ayudaran a mantenernos bellos y sanos, por ejm:

La vitamina A ejerce un papel esencial en la renovación de la piel y de las mucosas. Embellece la piel y es esencial para los ojos y el crecimiento. Es útil para personas que sufren de acné.

El betacaroteno prepara la piel para obtener un buen bronceado aunque no se debe abusar de él ya que en cantidades desproporcionadas causa la aparición de un color anaranjado.

La vitamina E protege contra el envejecimiento evitando la acumulación de radicales libres.

La vitamina C es indispensable para el desarrollo de los dientes y huesos. Potente antioxidante y mejora la producción de colágeno, una proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas.

Las vitaminas del grupo B, actúan sobre el estado de la piel, cabello, mucosas e intervienen en los procesos de renovación celular.

El acido fólico o vitamina B9 está relacionada con la renovación celular.

La vitamina B2 o riboflavina actúa contra la seborrea.

La vitamina B3 o niacina participa en la síntesis de la queratina.

La vitamina B5 o ácido pantoténico desempeña un papel destacado en la salud de la piel.

La vitamina B6 o piridoxina está relacionada con el metabolismo correcto del cinc, mineral que forma parte de la epidermis.

El Selenio es un mineral con acción antioxidante, relacionada con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos el de piel o melanoma.

El Cinc favorece la formación de nuevas proteínas (renovación celular), participa en la lucha contra los radicales libres, favorece el buen estado de la piel y las mucosas, proporcionando tonicidad y elasticidad a la piel.

Las grasas buenas monosaturadas y las poliinsaturadas como el Omega 3 ayuda a combatir las enfermedades de la piel.

El hierro su déficit suele ser la causa de que la piel esté pálida por la disminución de la hemoglobina (transportador de oxígeno y anhídrido carbónico en sangre) circulante.

El azufre un mineral indispensable en la síntesis de queratina y también ejerce una acción anti-seborreica.

Las frutas y hortalizas de color amarillo y anaranjado, y las verduras de hoja verde contienen buenas dosis de los precursores de la vitamina A, es decir, de betacarotenos. Esta vitamina es indispensable para la formación de los tejidos, las mucosas y las células de la piel. También contribuyen a frenar la acción de los radicales libres y, por tanto, el envejecimiento cutáneo y de otros órganos.

MARTA BARGIELA
ESPECIALISTA EN DIETETICA Y NUTRICION
ESPECIALISTA EN ESTETICA NATURAL
http://www.institutoiris.com/

Publicado por Instituto de medicinas alternativas Iris on lunes, 22 de febrero de 2010

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